Un vecino de La Villa ha denunciado la situación generada por los contrafuertes metálicos instalados para apuntalar las paredes de un edificio que lleva varios años en rehabilitación, propiedad del Ayuntamiento. Según explica, estas estructuras fueron colocadas, al parecer por la empresa contratista, para evitar el desplome de los muros, pero sostiene que ni son las adecuadas ni están garantizando la seguridad de las viviendas colindantes.

El afectado asegura que, pese a la instalación del apuntalamiento, continúan desprendiéndose piedras hacia su propiedad y persisten las filtraciones de humedad en su vivienda, circunstancias que, a su juicio, evidencian que las medidas adoptadas resultan insuficientes.

Asimismo, el vecino ha solicitado al Ayuntamiento acceso al proyecto técnico de la actuación y a la autorización administrativa que la ampara   con el fin de conocer los detalles de la intervención, las garantías de seguridad previstas y los responsables de las mismas de cara a la petición de indemnizaciones.

Además de los problemas relacionados con la estabilidad del inmueble, el denunciante afirma que el apuntalamiento y el vallado perimetral instalado están ocasionando dificultades y molestias para el acceso de los vehículos de su familia a la vivienda.

El vecino reclama que se adopten las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las edificaciones colindantes y minimizar las afecciones que esta actuación está provocando en los residentes de la zona incluidas las del acceso y aparcamiento de los vehículos familiares.