Este miércoles muchos ponteses miraban al cielo al ver como humeaba de nuevo la chimenea de la central térmica de As Pontes. No es humo, es vapor de agua, pero recuerda a una clásica imagen cuando la gigantesca construcción estaba en funcionamiento.

«Es un fenómeno natural, el agua retenida en las paredes se condensa durante la noche y por la mañana con el calor empieza a evaporarse», confirman fuentes de la compañía, que aseguran que es algo que se produjo siempre, incluso también en las torres de refrigeración.

Este fenómeno pasaba desapercibido cuando la central térmica quemaba carbón. No como ahora, tras años con la chimenea parada. Y dura apenas unas horas, sobre todo cuando hace mucho frío, pero conforma pasa el día ya va desapareciendo.

Casi 50 años de actividad

La central térmica de As Pontes dejó de funcionar definitivamente en octubre de 2023, tras casi 50 años de actividad. El cierre fue autorizado por el Ministerio para la Transición Ecológica y actualmente se está llevando a cabo su desmantelamiento.

EL PROGRESO