AS PONTES | 4 de febrero de 2026 – En una tarde de intensa negociación en las dependencias municipales, se ha alcanzado un acuerdo decisivo para el futuro del patrimonio industrial de la villa. Tras una reunión de dos horas —prolongada desde las 17:00 hasta las 19:00 horas—, el alcalde de As Pontes y presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, ha anunciado que ordenará la paralización puntual de la demolición del parque de carbones.

Detalles del encuentro

La mesa de trabajo contó con una representación de alto nivel técnico y político para abordar el conflicto patrimonial:

  • Representación institucional: El alcalde de As Pontes, la teniente de alcalde Ana Pena, el secretario de la Diputación y el secretario de la corporación local.

  • Sociedad civil: Miembros de la Plataforma en Defensa del Patrimonio Industrial de As Pontes, quienes trasladaron la urgencia de conservar la estructura.


El acuerdo: 10 días de tregua

La resolución principal establece un plazo de 10 días naturales de suspensión en las obras de desmantelamiento. Este movimiento busca dar un margen de maniobra legal y técnico antes de que las máquinas avancen de forma irreversible.

  1. Notificación oficial: Mañana, 5 de febrero de 2026, el Concello comunicará formalmente la orden de paralización a Endesa.

  2. Intervención autonómica: Se dará traslado inmediato a la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia.

  3. El objetivo: Durante este periodo de 10 días, la Consellería deberá determinar si existen motivos culturales, históricos y sociales suficientes para declarar el parque de carbones como Bien de Interés Cultural (BIC).

«Esta medida cautelar busca proteger la identidad industrial de nuestro pueblo mientras los expertos evalúan el valor real de la estructura», indicaron fuentes cercanas a la reunión.


Próximos pasos

La pelota está ahora en el tejado de la Administración autonómica. El futuro de la emblemática estructura de As Pontes dependerá de los informes técnicos que se emitan en la próxima semana y media. La Plataforma en Defensa del Patrimonio ha valorado positivamente este «balón de oxígeno», aunque se mantienen cautos a la espera de la decisión definitiva de Cultura.