Tres vecinos del edificio de viviendas sociales de la Xunta en As Pontes adelantaron el lunes por la tarde los fondos necesarios para cubrir los impagos por los que se cortó la corriente en el inmueble y la luz volvió este martes por la mañana.

Al retomarse el servicio, la vecina que había sido trasladada por el Concello pontés a un hotel volvió a su vivienda. La mujer está en silla de ruedas y tiene dos hijos, un bebé de ocho meses y una niña de siete años, por lo que si los ascensores están inoperativos no puede salir a la calle y ya llevaba cinco días encerrada, desde el miércoles que cortaron la luz.

«Tres veciños a título particular falamos coa xestoría e adiantamos case 1.000 euros, é como unha forma de pagar os consumos por adiantado pero así solucionamos o problema agora», explicaba un vecino, crítico con que, pese a que la luz había vuelto, no lo había hecho la normalidad.

 

«Ás seis xa había luz e polo tanto funcionan os ascensores, pero non é recomendable usalos porque pola inundación no garaxe hai auga e é perigoso», denuncia, mientras incide en que ahora tienen que llamar a una empresa para limpiar y secar bien y para revisar los ascensores, las calderas y los calentadores, para poder tener agua caliente.

«Ao final son todo parches e temos que asumir os veciños. Neste edificio hai que facer algo que sexa unha solución real», insiste.

El regreso

Mirela Giurgiuveanu, la mujer a la que trasladaron el lunes los bomberos del parque comarcal del Eume y la Policía Local, agradece lo que hicieron por ella y poder salir «a respirar y coger aire».

EL PROGRESO