Durante muchos años los vecinos de As Pontes hemos visto a nuestra policía local como lo que debería ser en cualquier pueblo: un servicio público cercano, formado por profesionales que además son vecinos. Gente que transmitía seguridad y confianza, no preocupación ni miedo a actuaciones arbitrarias.
Sin embargo, algo parece estar cambiando. Cada vez se escuchan más relatos de sanciones discutibles, de actuaciones desproporcionadas y de comportamientos que algunos vecinos califican abiertamente de chulescos o matoniles. Puede que sean casos aislados. Pero cuando las historias empiezan a repetirse, lo prudente es dejar de mirar hacia otro lado.
Mi experiencia reciente obliga, al menos, a abrir el debate.
El 15 de enero de 2026, a las 7:13 de la mañana, dos agentes de la Policía Local de As Pontes formularon una denuncia contra mí por estacionamiento indebido en la Avenida de Ferrol por infracción de la prohibición de aparcar los días de feria desde las 7 h hasta las15 h. La infracción era trece minutos cuando allí no había nadie.
La multa fue abonada en plazo. Y conviene decirlo claramente: es perfectamente posible que la infracción existiera. No se trata de negar eso. Pero resulta evidente que estos muchachos son, o parecen, muy rigurosos y precisos.
Hay pues razones para hacer una reflexión sobre el el modo en que se está ejerciendo la autoridad.
La propia fotografía aportada por la policía muestra el vehículo completamente solo en la calle. No había feriantes, no había puestos montándose y no había ningún problema real que justificase una actuación urgente a esa hora. Los vehículos de los comerciantes tardarían todavía casi dos horas en llegar.
En un pueblo como As Pontes, donde muchos vecinos viven cerca de la zona de feria, lo habitual cuando uno tuvo el olvido y se da cuenta de que el coche está allí es bajar a retirarlo en cuanto comienzan a llegar los feriantes con sus furgonetas. Nunca ha supuesto un problema para nadie.
Por eso resulta difícil entender el celo sancionador a las siete de la mañana en una calle completamente vacía por trece minutos de exceso temporal.
Si es así de forma general nada hay que decir de los agentes y en todo caso tendríamos que hablar de las instrucciones políticas recibidas para su funcionamiento.
Pero en As Pontes hoy existen dudas al respecto del comportamiento de los agentes.
Lo primero a destacar es un detalle inquietante: la fotografía utilizada como prueba no incorpora impresión digital de fecha ni de hora. Y la notificación de la denuncia llega al ciudadano más de un mes después de producirse los hechos lo que hace difícil recordar los hechos o aportar prueba en contra.
En cualquier administración pública moderna la actuación sancionadora debería ser absolutamente transparente y verificable. De lo contrario, lo que se genera es desconfianza.
Y ese es precisamente el problema.
Porque este episodio no es un caso aislado en el vacío. Quien firma estas líneas mantiene actualmente un recurso contencioso-administrativo contra otra sanción de la Policía Local de As Pontes, sobre cuya objetividad existen dudas razonables que van a resolverse en los tribunales.
Pero tampoco se trata solo de un caso personal.
En el pueblo se conocen situaciones de vecinos que han sufrido sanciones sucesivas que generaban serias dudas sobre su fundamento real. En algunos casos esas personas, como el de Manuel Reboredo, decidieron no acudir a los tribunales por motivos personales o económicos. Pero el malestar quedó ahí.
Y lo más preocupante es que cada vez se escuchan más relatos similares. Comentarios sobre actuaciones arbitrarias, sobre un trato poco respetuoso o sobre una actitud que poco o nada tiene que ver con el espíritu de servicio público que debería caracterizar a cualquier policía municipal y que vino siendo tradicional en la villa.
Por ese motivo he solicitado formalmente al Ayuntamiento información muy simple:
Copia autenticada de la fotografía del vehículo con la impresión digital de la fecha y la hora de la sanción.
Relación de denuncias que se formularon en 2025 en los días de feria entre las 7:00 y las 8:00 de la mañana por estacionamiento indebido con indicación expresa:
- En qué calles y a qué hora exacta se produjeron.
- Qué agentes intervinieron en cada caso.
- Qué instrucciones políticas o criterios operativos en su caso existen para sancionar en los días de feria y si se tiene en cuenta la existencia real de actividad ferial antes de sancionar.
Con la aportación de estos datos vamos a saber si las normas se aplican con criterios objetivos o dirigismo político intencionado o si, como parece más probable, dependen del criterio personal o la tendencia al matonismo de cada agente en cada momento.
La policía es una institución fundamental en cualquier sociedad. Precisamente por eso debe ser especialmente escrupulosa en su comportamiento. Su autoridad no se sostiene solo en la ley, sino también en la confianza de los ciudadanos.
Cuando esa confianza empieza a resquebrajarse, como hoy está ocurriendo en As Pontes, el problema no es de quien recibe una multa. El problema es de todo el pueblo y de una institución como la policía local que de seguir así terminará perdiendo el respeto de los vecinos.
Por eso este asunto no debería interpretarse como un ataque a la Policía Local. Al contrario: es una llamada de atención para evitar que una institución necesaria termine perdiendo el respeto de la ciudadanía. Hay pues aportar todos los datos y clarificar los comportamientos antes de que los tribunales terminen haciéndolo y el daño reputacional sea ya irreparable
Porque la pregunta que empieza a escucharse en muchas conversaciones en la villa es incómoda, pero inevitable:
¿En As Pontes tenemos policía local o una banda de matones?
El gobierno municipal deberá de responder a la pregunta o, por el contrario, que nadie lo dude : lo harán los jueces.
¿Serán estos policías igual de contundentes cuando de verdad la ocasión lo merezca? Lo veremos
Espero, confío y deseo que si hubo o hay alguna injusticia, en tal caso que sea una excepción, un hecho puntual. Somos humanos y cometemos errores. Pero tiene que estar muy claro que necesitamos creer y confiar en quieres tienen como labor y obligación el protegernos, Es su trabajo y les pagamos para realizarlo. Necesitamos confiar en nuestros policías. Lo contrario no tendría sentido alguno, ni razón de ser. Para nadie.
A min multáronme por poñer o coche un momento nun paso de peóns; foi pouco tempo e tiña os catro intermitentes. Non nego nin moito menos que non estea ben feito, pero o trato foi coma se atropelase a tres cativos, non daba crédito. A policía local das Pontes nunca foi así
Espero que apliquen o mesmo celo na zona azul da Avenida de Galicia donde os residentes ademais de pagar para poder aparcar na nosa calle temos que ver como a poli pasa de largo dia si e dia tamen, sin facer cumplir a ordenanza. Na avenida de ferrol moita multa, na avenida de galicia a lei da selva. o mundo o revés
¿Canto cobran os policías locais de As Pontes?