«Siempre fue mi mayor sueño, me daba igual el destino pero quería irme de intercambio. No conocía a nadie, pero supongo que por las pelis o por la gente en Tik Tok e Instagram», dice Martina Ferreiro. Con 15 años y una madurez inesperada, esta joven natural de As Pontes logró cumplir su sueño.
«Se quedó a 0,008 de conseguir la beca de Amancio Ortega y se lo tomó con tanta madurez que pensamos que no se podía quedar sin la experiencia y empezamos a buscar por nuestra cuenta una agencia», relata su madre, Sandra Martínez.
«Para mí fue una sorpresa total», dice Martina. Sus padres eligieron Canadá y apostaron por la inmersión completa. Cruzó con su maleta el Atlántico y ni ella regresó en todo el curso escolar ni ellos fueron. Voló con otros 50 estudiantes de toda España y tres de ellos se convirtieron en su pequeña «familia» en St John’s, en New Foundland, una isla candiense situada al oeste.
EL PROGRESO
Deja tu comentario