Se unieron alrededor de una lucha común: la defensa de la chimenea de As Pontes. Pero son quizás la alianza más dispar, heterogénea y diversa creada en el municipio. La Plataforma en Defensa do Patrimonio Industrial das Pontes acaba de alcanzar un año desde su creación y cuenta con unas 45 personas involucradas, unas 15 las más activas.

Entre los integrantes hay todo tipo de perfiles: extrabajadores de Endesa y gente sin ninguna vinculación con la eléctrica, jubilados y gente joven (son minoría), personas sin ninguna militancia y con todo tipo de siglas políticas… Una miscelánea difícil de entender en otro contexto.

«A defensa da cheminea foi o que nos uníu e os grupos políticos foron moi xenerosos porque nunca se puxeron siglas e iso facilitou a que a xente o vise como algo que non tiña ideoloxías«, dice Miño Guerreiro, la cabeza visible de esta alianza. Realista, reconoce que hubo «moitas tensións», que llevar la coordinación no es tarea fácil y que alguna gente se fue quedando por el camino. Pero defiende que nunca hubo presiones ni coacciones y que la defensa de la chimenea estaba ahí antes de existir la propia plataforma. Y habla de todo lo conseguido.

«A clave é o significado cultural da cheminea, porque é transversal e poliédrico«, defiende, y destaca que entre las decenas de apoyos recibidos de catedráticos y entidades de toda España hay colores tan dispares como en su propia alianza. «Temos apoios de todo o espectro político…», dice, al tiempo que insiste en que el reto ahora es «manter a enerxía que temos» y seguir defendiendo la chimenea y otras estructuras.

¿La chimenea solo o más estructuras?

Ese es quizás uno de los principales debates dentro de la propia plataforma. «O que nos uníu é que non se tirase a cheminea pero hai xente de máximos, xente que se centra na cheminea e outra que vai cambiando», explica Xosé Coello. Hoy bajo ningunas siglas, siempre estuvo vinculado al nacionalismo y fue alcalde seis meses con Unidade Galega.

También está otro exregidor, Aquilino Meizoso, de Amigos de As Pontes y hoy afiliado a Vox. «Fue difícil. Había gente que ni nos saludábamos tras años. Pero la situación era de tal emergencia que o lo hacíamos ahora o no había forma de corregir», dice, y señala que aun así hay otros elementos en riesgo, como el parque de carbones, «que en otros sitios sería impensable tirarlo».

«Máis que heteroxéneo somos como a auga e o aceite, temos diferentes puntos de vista en moitas cousas pero conseguimos unirnos por un fin común», valora Francisco da Silva, edil del BNG, que defiende la plataforma como «o camiño que hai que seguir nun proceso de transición xusta». El éxito, «é non entrar nos detalles».

La portavoz del PP local, María del Carmen Dopico, habla de gente unida por «un sentimento común de pertenza e arredor dun elemento común como parte da nosa identidade«. «Somos un pobo industrial, necesitamos novas industrias, pero tamén conservar ese patrimonio do que fomos e que forma parte de Galicia«, dice.

En la plataforma hay más nombres relacionados con la política, como Pepe Guerreiro (FPG) o Julio Varela (IU) pero otros muchos independientes como Marisol Souto, hoy presidenta de la asociación de estudios históricos HumeJesús Ramos, que llegó a ser director técnico de la central, u otros extrabajadores, como Jenel Vérez.

«Esto se consiguió porque hay algo singular en este pueblo que nos une a todos. Y en las recogidas de firmas se vio», explica.

El integrante más joven, un ingeniero, Juan Bellas, destaca que el valor es justo «esa diversidad del material humano». «Cuando eres vecino dejas todas las ideologías. La defensa de la chimenea es algo sentimental y lógico», concluye. Y cuando miran al futuro ven posibilidades.

Avances: a la espera de la declaración de BIC

«Foi un ano intenso e moi produtivo, acadamos grandes avances en defensa do noso patrimonio industrial«, dicen sobre su trayectoria, que implicó muchas reuniones, llamadas y horas a pie de calle. E impulsaron un mural.

EL PROGRESO