La Plataforma para la Defensa do Patrimonio Industrial de As Pontes elevará este sábado, día 21, a la aprobación de su asamblea una decisión de enorme trascendencia: la presentación de una denuncia contra Endesa por presunta infracción urbanística en el proceso de demolición de las instalaciones de la antigua central térmica.

Según ha podido constatar la propia Plataforma, se habrían ejecutado obras que no están amparadas por la licencia concedida por el Concello de As Pontes, afectando a un espacio expresamente excluido de autorización: la Chimenea y el perímetro de protección de 45 metros de radio desde su centro. Pese a esta exclusión, miembros del colectivo han verificado la realización de trabajos de demolición de notable entidad tanto en la zona protegida como en la propia estructura de la Chimenea.

De confirmarse estos hechos, podrían constituir una infracción urbanística tipificada en el artículo 152 de la vigente Ley del Suelo de Galicia. La denuncia obligaría al Ayuntamiento a decretar la paralización inmediata de las obras y a incoar un expediente para determinar el alcance real de las actuaciones realizadas. Dicho procedimiento deberá esclarecer si, además de las demoliciones detectadas, se han ejecutado otras intervenciones no autorizadas, y establecer, en su caso, la obligación de restituir los elementos indebidamente demolidos, así como la sanción económica correspondiente conforme a la normativa vigente.

La Plataforma subraya que la Chimenea se encuentra sometida a protección preventiva, lo que refuerza la gravedad de cualquier intervención no permitida. Si la asamblea aprueba la iniciativa, la denuncia será registrada el lunes en el Ayuntamiento, solicitando no solo la paralización inmediata de las obras en curso y la apertura del preceptivo expediente —medidas de obligado cumplimiento legal—, sino también la notificación a la Consellería de Cultura para que abra igualmente el correspondiente procedimiento de protección patrimonial.

El colectivo considera que lo que está en juego no es únicamente el cumplimiento de una licencia, sino el respeto a la legalidad urbanística y la salvaguarda de uno de los símbolos más reconocibles del pasado industrial de As Pontes.