La denuncia, será presentada este martes día 29 ante el Ayuntamiento, y en ella se reclama la apertura de expedientes por actuaciones relacionadas con la tala de árboles y daños, obras sin autorización, la cría de gallinas y la instalación de cámaras de videovigilancia.

El párroco de As Pontes, D. Juan Pablo Alonso Rolle, será denunciado ante el Ayuntamiento por la presunta comisión de cinco infracciones legales relacionadas con actuaciones desarrolladas en el entorno de la iglesia parroquial y la Plaza del Cementerio.

Al escrito se acompaña de documentación y fotografías en las que, según la parte denunciante, quedarían recogidas distintas actuaciones susceptibles de vulnerar la normativa de aguas, urbanística, de actividades y de protección de datos.

La denuncia llega después de la polémica suscitada el pasado verano en torno a la colocación de mesas y sillas en la Plaza del Carmen y las descalificaciones públicas  y piruetas televisivas protagonizadas por el sacerdote con la colaboración del ayuntamiento de As Pontes.

Cinco denuncias y distintas administraciones afectadas

La primera de las actuaciones denunciadas se refiere a la tala de árboles en la zona de servidumbre del río Eume, en el entorno de la Plaza del Cementerio y de la iglesia parroquial. El denunciante sostiene que los trabajos se habrían realizado sin la correspondiente autorización sectorial y cita el artículo 85 de la Ley 9/2010 de Aguas de Galicia. El escrito apunta a posibles responsabilidades económicas y, en su caso, a otras consecuencias que deberían determinar las autoridades competentes dado que los árboles talados-y presuntamente vendidos- no pertenecen ni al cura párroco ni a la iglesia y en su caída han causado además graves daños en el paseo (barandillas destrozadas, pizarras de remate del muro destruidas etc.)

La segunda denuncia se centra en las obras ejecutadas para la instalación de un gallinero en la Plaza del Cementerio Viejo, incluyendo malla, cobertizos y solera. Según el escrito presentado, estas actuaciones se habrían realizado sin el correspondiente título habilitante. La denuncia reclama al Ayuntamiento la apertura de un expediente de reposición de la legalidad urbanística y plantea asimismo la necesidad de comprobar la situación administrativa de las conexiones de agua y electricidad.

La tercera denuncia hace referencia al uso del espacio para el mantenimiento y cría de gallinas, que, según la parte denunciante, podría resultar incompatible con las ordenanzas aplicables al suelo urbano. El escrito señala además que, al superar la explotación las 30 aves, deberían analizarse también las obligaciones derivadas de la normativa específica sobre explotaciones avícolas y del Registro General de Explotaciones Ganaderas (REGA).

La cuarta actuación denunciada corresponde a la reciente construcción de una barbacoa de ladrillo y grandes dimensiones con su chimenea, que el denunciante considera realizada sin licencia municipal y sin las correspondientes autorizaciones sectoriales de Patrimonio y Aguas de Galicia. La denuncia solicita igualmente la apertura del correspondiente expediente urbanístico.

Por último, se denuncia la instalación de tres cámaras de videovigilancia en la iglesia parroquial orientadas una hacia la plaza del Cementerio Viejo y otras dos hacia la zona del rio y la Plaza de la Villa, una actuación que, según el escrito, podría vulnerar la normativa de protección de datos y, concretamente, el artículo 22 de la Ley Orgánica 3/2018.

El Ayuntamiento deberá analizar ahora los hechos

La presentación de la denuncia abre un nuevo escenario en el que será el Ayuntamiento de As Pontes y, en su caso, los organismos sectoriales competentes, quienes deberán determinar si las actuaciones denunciadas se ajustan a la legalidad y si procede la apertura de los correspondientes expedientes.

Entre las posibles consecuencias señaladas en el escrito figuran sanciones económicas, órdenes de reposición de la legalidad, reparación de los daños ocasionados en el paseo fluvial, retirada o demolición de determinadas construcciones, retirada de las cámaras y el cese de actividades, siempre que los procedimientos administrativos correspondientes determinen que existen infracciones y las resoluciones sean firmes.

Uno de los aspectos que la denuncia considera especialmente relevante es la tala de árboles, al plantear también la necesidad de esclarecer el destino de la madera obtenida y la eventual existencia de títulos o autorizaciones que amparen dicha actuación, así como la legalidad de los cultivos que el párroco realiza en las márgenes del rio.

La posible permisividad municipal

El escrito presentado ante el Ayuntamiento no se limita a reclamar que se investiguen las actuaciones atribuidas al párroco. También plantea la necesidad de que se esclarezca qué conocimiento tenía la Administración municipal sobre los hechos denunciados y cuál fue su actuación al respecto.

Las consecuencias de la denuncia.

Los hechos pareen claros siendo conocidos por todos en la villa y la denuncia sitúa ahora al Ayuntamiento ante la obligación de examinar documentalmente cada una de las actuaciones, recabar los informes de los organismos competentes y determinar, mediante los procedimientos administrativos correspondientes, si existieron o no incumplimientos de la normativa vigente.

La pregunta que en estos momentos se hacen los vecinos de As Pontes es si al mismo tiempo que el alcalde ordenaba el injusto acoso del hostelero responsable de la colocación de sillas en la Plaza del Carmen-materializado en escritos, requerimientos y llamadas telefónicas amenazantes de los concejales y la policía – estaba  simultáneamente permitiendo las actuaciones irregulares del cura párroco.

Y también, si el sacerdote convocará de nuevo a emisoras de radio y cadenas de televisión para un nuevo “Sálvame de Luxe” -que en la villa ya es “Sálvame del cura”- para explicar a sus feligreses las razones de un comportamiento como el suyo que todos en As Pontes consideran hoy totalmente impropio de su ministerio pastoral.