La Chimenea de As Pontes se ha convertido desde este pasado día 31 de mayo no solo en el símbolo del municipio que es sino en el símbolo también de la lucha por los derechos de los trabajadores protagonizada en el municipio en el año 1975.
Fueron Bolaños y Muruzabal, dos trabajadores de las empresas auxiliares, quienes lideraron aquel día subiendo a la Chimenea -entonces en construcción- una lucha sindical en la que estaban implicados más de tres mil trabajadores. Horas después del asenso serían detenidos por la guardia civil. Pero con su acción habían dejado para la historia su testimonio un testimonio de lucha por los derechos de los trabajadores que hoy refleja el mural realizado por el hijo del propio Muruzabal en la confluencia de la Avenida de Galicia con la calle Sergio Rivera Chao.
La idea de realizar el mural inaugurado, y los actos en el Alovi que los acompañaron, fue del miembro de la propia Plataforma Pepe Guerreiro quien la expuso en una de las primeras reuniones de esta. Para Pepe aquella experiencia sindical había sido crucial y la Chimenea era el símbolo que hoy la recordaba algo que fue aceptado por todos entendiendo que, como la propia composición de la Plataforma, la Chimenea representaba también muchas y distintas sensibilidades.
El desarrollo de los actos que iban a acompañar la ejecución del mural-financiado mediante aportaciones de amigos y militantes sindicalistas de Muruzabal-generó cierta controversia dentro de la propia Plataforma por considerar Pepe Guerreiro que algunos de los convocados no se merecían estar.
Con la inauguración del mural la Chimenea se consolida no solo como símbolo de As Pontes sino también de la historia de la lucha obrera.
Deja tu comentario