Es verdad que a veces lo más extraordinario está tan cerca que dejamos de verlo.
Y eso nos ocurre aquí en As Pontes con nuestra Chimenea la estructura más alta de España, la segunda de Europa y la quinta chimenea más alta del mundo. Y sin embargo, en nuestro propio pueblo, su valor sigue siendo desconocido o, al menos, en ocasiones maliciosamente discutido.
Vivimos a su sombra. La vemos cada día, pero rara vez nos detenemos a pensar en lo que representa. Esta chimenea no es solo un testigo de la historia industrial de As Pontes; es una megaestructura a escala mundial, una hazaña de la ingeniería que coloca a nuestra villa en los mapas técnicos y arquitectónicos del planeta.
Podemos ver los datos:
· Solo 14 edificaciones en todo el mundo la superan en altura.
· Entre ellas, están rascacielos famosos de Dubái, Nueva York o Brasil, como el Burj Binghatti (557 m) o la Central Park Tower (472 m).
· A nivel europeo, solo la chimenea de Trbovlje, en Eslovenia, es más alta (360 m con la importante diferencia de que esta no es visitable y la de As Pontes si.
· En España, no existe ninguna construcción —ni torre, ni edificio, ni estructura que ni se acerque a su altura.
Una herencia que merece ser valorada
Durante décadas, la chimenea formó parte de la central que dio trabajo y sustento a cientos de familias de As Pontes. Hoy, con la central cerrada, la Chimenea permanece ya únicamente como símbolo de un pasado industrial que fue clave para nuestro desarrollo.
Pero también puede ser mucho más: un referente turístico, patrimonial y cultural que nos distinga y nos conecte con el mundo. No solo a nosotros sino también a Galicia. Un grupo cada vez más importante de vecinos de As Pontes lo entendimos y entendemos así y lo hemos defendido desde la Plataforma para la defensa del patrimonio industrial de As Pontes.
En muchas otras ciudades de distintos países, infraestructuras similares se han convertido en espacios de memoria, arte o atracción turística. ¿Por qué nosotros no podemos hacer lo mismo? ¿Y si la Chimenea, en lugar de ser solo “esa estructura que siempre estuvo ahí”, se transforma en motivo de orgullo colectivo?
Una invitación a mirar hacia arriba
Hay pues que invitar a todos en As Pontes, a mirar de nuevo nuestra Chimenea con otros ojos. A comprender que no todas las localidades tienen una construcción que rivaliza con las torres más emblemáticas del planeta. Y que quizás ha llegado el momento de darle el valor que merece.
Porque no todos los pueblos tienen un gigante que les cuida desde lo alto.
Y nosotros sí.
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