El BNG de As Pontes pone en cuestión la españolidad de Ceuta
Negando la patria común.
El pleno ordinario del Ayuntamiento de As Pontes celebrado el pasado 15 de septiembre dejó un episodio que merece una reflexión más allá de la habitual confrontación entre partidos. La representante del Bloque Nacionalista Galego (BNG) rechazó respaldar una moción presentada por el Partido Popular en apoyo de la españolidad de Ceuta y de sus ciudadanos.
El argumento empleado para justificar el rechazo resulta especialmente significativo: según la concejala, la moción pretendía
«defender la soberanía española sobre un territorio que nada tiene que ver con el pleno ni los intereses de la corporación de As Pontes».
No fue pues únicamente que el BNG discrepase de una iniciativa del Partido Popular. Lo relevante fue que, al justificar su posición, la representante nacionalista cuestiona la pertinencia de defender desde una institución municipal la soberanía española sobre Ceuta, como si la pertenencia de una parte del territorio nacional pudiera considerarse ajena a los intereses de una corporación municipal por encontrarse a cientos de kilómetros de Galicia. Y tal posición anticonstitucional resulta especialmente grave y peligrosa para la convivencia mas proviniendo de quien si se manifiesta abiertamente a favor de los palestinos y en contra de naciones soberanas como Israel o Estados Unidos.
La argumentación de la concejala incorporó además las ya conocidas referencias a la «criminalización de los inmigrantes», a la «instrumentalización política de la inmigración», al hecho de que «nosotros fuimos inmigrantes» y a los «ataques racistas», junto con una apelación a la” solidaridad «con la población ceutí y con los inmigrantes». Nada se dice de que el fenómeno de la entrada -organizada y consentida-de ochenta mil personas en unas horas nada tiene que ver con la inmigración y constituye pura y simplemente una invasión o en el caso marroquí una nueva versión de la “marcha verde” de los años cincuenta en el Sahara.
La cuestión de fondo.
Es legítimo defender una política migratoria determinada, denunciar cualquier manifestación racista o reclamar solidaridad con quienes llegan a España. Pero, además de no ser el caso que nos ocupa, esas cuestiones no responden por sí mismas a la pregunta planteada por la moción: si Ceuta forma parte de España y si una corporación municipal puede expresar su respaldo a los ciudadanos españoles que viven en ella. Porque los ciudadanos de Ceuta no dejan de ser españoles por vivir en Ceuta, del mismo modo que los ciudadanos de As Pontes no dejan de pertenecer al conjunto de España por vivir en Galicia.
Españoles incompletos.
En este punto resulta inevitable recordar una conocida reflexión de Antonio Machado, formulada a través de su personaje Juan de Mairena en El regionalismo de Juan de Mairena:
«De aquellos que se dicen ser gallegos, catalanes, vascos, etc., antes que españoles, desconfiad siempre. Suelen ser españoles incompletos, insuficientes, de quienes nada grande puede esperarse”
La antipatriota actuación del BNG en As Pontes deberá pues de ser criticada no por el simple hecho de defender la identidad gallega —algo perfectamente legítimo y compartido —, sino por las consecuencias que tiene trasladar al ámbito municipal una concepción según la cual la defensa de la soberanía española sobre una ciudad española situada en otro territorio carecería de relación con los intereses de un ayuntamiento gallego y por el contrario defender desde ese mismo ámbito y en multitud de ocasiones cuestiones territoriales y nacionales de otros países y culturas completamente ajenos a la nuestra.
O BNG practicamente converteuse nunha filial en Galicia do actual PSOE. O día que haxa unha versión galega de Aliança Catalana, pasaralle como a ERC.
Quen nos consideramos galegos antes que españois ou predominantemente ou exclusivamente galegos encontrámonos ben, graciñas pola preocupación. Non nos sentimos incompletos para nada. Outra cousa é que os españolistas pensedes que sermos galegos non é abondo ou que é demasiado pouco para vós e procuredes encher o baleiro facendo profesión dunha identidade rojigualda inventada hai dous ou tres séculos. Sodes unhas figuras ben tristes.
Non imos dudar da galeguidade do BNG, nin da españolidade do resto de siglas dos demáis partidos neste país. Tampouco Einstein tiña a menor dúbida da infinitud da estupidez humana. E abofé que levaba razón.