El hostelero responsable de la cafetería La Capilla, situada en la Plaza del Carmen de As Pontes, presentará este lunes un escrito formal en respuesta al requerimiento del Ayuntamiento en el que se le insta a acreditar la autorización de su terraza o, en su defecto, a retirar de inmediato mesas y sillas del espacio público.

Lejos de asumir una posición defensiva, el empresario sostiene con firmeza la plena legalidad de la instalación, acompañando su escrito de toda la documentación que respalda su actuación. En dicho documento no solo se detallan las normas que amparan la colocación del mobiliario, sino que también se subraya que este tipo de terrazas forman parte habitual del paisaje urbano en enclaves emblemáticos tanto a nivel internacional como en Galicia, con referencias a espacios tan representativos como la Plaza de la Quintana o la Plaza del Obradoiro.

El escrito eleva el tono al advertir de posibles responsabilidades legales derivadas de la actuación municipal, que el hostelero considera injustificada, arbitraria y discriminatoria. En términos inequívocos, denuncia que:

“Por ultimo quiero dejar constancia aquí que las actuaciones municipales llevadas de forma imprudente y temeraria en el presente caso por el concejal D. Manuel Rodríguez  carecen de justificación objetiva y suponen un trato desigual respecto de otros establecimientos en idéntica situación dentro del municipio de As Pontes, vulnerando el principio de igualdad del art. 14 de la Constitución, arbitrariedad de la administración del art.9.3 de la Constitución y pudiendo también constituir desviación de poder al estarse utilizando el ayuntamiento para satisfacer los intereses- o más bien los caprichos y vanidades- de un cura párroco: el reverendo D. Juan Pablo.

Es de destacar también el hecho de que el mismo sacerdote – estimulador del presente expediente- ha instalado en pleno casco urbano en la Plaza del Cementerio Viejo un gallinero del que a nadie en As Pontes le consta autorización ni municipal ni de organismo sectorial de ningún género y que, por el contrario, no ha sido objeto de requerimiento formal alguno por parte de esa administración municipal.

Conjunto de circunstancias que, de persistir el ayuntamiento en su actitud y aunque no sea esa la intención de esta parte, muy bien podrían terminar siendo analizadas en un juzgado”.

Asimismo, se manifiesta también en el escrito de forma tajante que no retirará el mobiliario bajo ningún concepto y que la posibilidad de alcanzar un acuerdo -de la que siempre fue partidario-se ha visto seriamente deteriorada tras las recientes declaraciones del párroco a Antena 3, en las que definió al empresario de no tener “escrúpulos”.

Con este posicionamiento, el titular de La Capilla deja clara su determinación de defender sus derechos hasta las últimas consecuencias, rechazando cualquier medida que considere arbitraria o carente de fundamento legal.

No obstante, la despedida del escrito por parte del hostelero ante el ayuntamiento pretende quitarle hierro al asunto y con un cierto sentido del humor ajustarse al contexto :

“Sin otro particular, y confiando en la recta justicia y el buen hacer de esa Administración, quedo a su disposición, encomendando esta petición a la guía de Dios.

Atentamente, suyo”

Terrazas similares en Praza da Quintana e do Obradoiro