Aunque el Parque de Carbones de Endesa no posee en As Pontes el carácter icónico de la Chimenea —convertida ya en símbolo del municipio—, su magnitud tecnológica y su valor histórico lo sitúan como una de las construcciones más singulares de Galicia. Por ello, su conservación y reutilización deberían considerarse una prioridad.

 

Una obra de ingeniería excepcional

El Parque de Carbones está formado por quince arcos de acero de 160 metros de luz, lo que lo convierte en el quinto arco metálico más grande del mundo. Solo lo superan el ATT Stadium de Arlington (Estados Unidos, 275 m), el Oitan Bank Dome de Kyushu (Japón, 274 m), el Aerium de Brand (Alemania, 210 m) y el Estadio Olímpico de Montreal (Canadá, 165 m). Dentro de España, no tiene equivalente: es un verdadero hito de la ingeniería.

Su cubierta diáfana —sin apoyos intermedios— alcanza los 94.720 metros cuadrados, lo que la sitúa como la segunda mayor superficie cubierta con estas características del mundo, únicamente por detrás del hangar de Airbus en Toulouse (122.800 m²). Para ponerlo en contexto, bajo su techo cabrían todos los recintos feriales gallegos juntos —IFEVI (Vigo), EXPOCORUÑA, EXPOOURENSE y el Pazo de Feiras e Congresos de Lugo— o, en términos locales, cubriría la totalidad del Canal 4, desde el campo de rugby hasta la Avenida de Galicia.

Un símbolo del pasado energético de Galicia

Más allá de sus dimensiones, el Parque de Carbones es también un testimonio histórico de la era del lignito. La baja capacidad energética de este combustible y las condiciones climáticas de la comarca obligaron a construir un espacio cerrado de grandes proporciones, con capacidad para almacenar 360.000 toneladas de carbón, en una central que consumía anualmente 3,5 millones de toneladas.
Junto a la Chimenea, el Parque forma un conjunto patrimonial único en Europa, símbolo del desarrollo industrial y energético del siglo XX.

 

Un espacio con futuro

A diferencia de otras estructuras industriales históricas, el Parque de Carbones ofrece un enorme potencial de reutilización. Su planta baja podría destinarse a aparcamiento, con capacidad para más de 3.100 vehículos, y conectar con la Chimenea y la península de la Rotopala, creando un gran complejo funcional con carácter deportivo, recreativo y comercial vinculado al Lago de As Pontes.

Entre las posibles alternativas de uso, destacan cuatro grandes líneas:

 

·        Deportivo: la superficie permitiría albergar seis campos de fútbol, un pabellón multiusos con gradas para 20.000 personas y zonas de servicios complementarios.

·        Ferial y congresual: el recinto podría convertirse en el mayor espacio ferial de Galicia, triplicando la superficie de Silleda, con capacidad para más de 1.000 expositores y un plenario para 10.000 asistentes.

·        Parque de atracciones cubierto: sería el único de España con estas características, utilizable todo el año y con espacio suficiente para seis grandes atracciones y quince medianas, además de zonas infantiles y de ocio.

·        Uso mixto: una combinación de las anteriores funciones junto a un centro comercial, creando un complejo de referencia regional.

 

Una oportunidad para Galicia

El Parque de Carbones de Endesa en As Pontes no solo es una proeza tecnológica y volumétrica, sino también un patrimonio industrial de primer nivel. Su conservación y reaprovechamiento representarían   tanto desde el punto de vista económico como cultural, una oportunidad no solo para As Pontes sino para toda Galicia y sin duda también un ejemplo de cómo transformar el legado industrial en motor de futuro.