El pleno extraordinario solicitado por el BNG sobre la futura Casa de Acompañamento ao Maior (CAM) de As Pontes se celebró este jueves, un día después de que la Diputación de A Coruña aprobase la gestión indirecta de la futura residencia. Y lo hizo entre recriminaciones y cruces de acusaciones, pese a que en muchos puntos gobierno y oposición defendieron lo mismo: un modelo similar al de la Diputación de Lugo.
El acuerdo propuesto por el BNG, que no salió adelante ya que el PSOE votó en contra y el PP se abstuvo, demandaba la gestión pública de la residencia. Aquí la posición era distinta y desde el Concello explicaron que la gestión aprobada por la Diputación será a través de concesión pero bajo el control de la administración provincial, por lo que «o servizo será público».
Recriminaciones y cruces de acusaciones
En el pleno, tanto BNG como PP recriminaron al gobierno local falta de información y «publicidade partidista» y exigieron poder tener decisión en un servicio que todos definieron como «fundamental».
EL PROGRESO
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