El pasado sábado 25 de octubre nos dejó, de forma repentina, nuestro amigo y compañero José María Vivero Calvo, conocido por todos simplemente como “Vivero”, vecino de Espiñaredo y miembro de la primera corporación de Amigos de As Pontes en 1988.

“Vivero” fue un hombre profundamente comprometido con su tierra y con su gente. Defendió siempre, con firmeza y honradez, las causas que afectaban a su parroquia, participando activamente en los difíciles tiempos de las expropiaciones y colaborando con empeño en la construcción del nuevo cementerio. Su carácter sincero, su sentido de la libertad y su cercanía dejaron huella en cuantos tuvimos la suerte de compartir con él conversaciones, proyectos y afectos.

Con él caminamos una noche de noviembre de 1989 Andrés, Rochela, Suso y yo por el parque orgullosos tras el primer acuerdo con Endesa que significaba la ejecución Canal 4 ,los puentes de Allende, Perfolla y Os Chaos y casi mil millones de pesetas en obras.

Este lunes 27 de octubre, en una tarde soleada, familiares, amigos y vecinos nos reunimos para darle el último adiós en el lugar que él ayudó a levantar. Fue una despedida sencilla, serena y llena de cariño, como él mismo hubiera querido.

Desde Amigos de As Pontes, queremos hacer llegar a su familia nuestro más sincero testimonio de afecto y acompañamiento en estos momentos de tristeza.

Descansa en paz, querido “Vivero”.
Tu recuerdo permanecerá entre nosotros como ejemplo de compromiso, amistad y amor por nuestra tierra.