Para la diseñadora y productora artística de As Pontes, Carolina Díguele, el reciente reconocimiento a su trabajo en el ámbito del vestuario ha marcado un antes y un después en su trayectoria. En una charla sincera, la artista define este momento como el hallazgo de un «peldaño firme» sobre el cual construir su futuro, dejando atrás la sensación de inestabilidad —unas «arenas movedizas»— que a menudo acompaña a las profesiones creativas.

Los puntos clave de su evolución:

  • La validación del talento: Tras haber rozado el éxito en nominaciones anteriores, este premio ha supuesto una inyección de confianza. Para Díguele, no se trata solo de un trofeo, sino de la confirmación externa de que su visión artística tiene un lugar sólido en la industria.

  • Gestión emocional: La artista confiesa haber vivido una intensa «resaca emocional» tras la ceremonia. A pesar de los nervios que la obligaron a leer sus agradecimientos para evitar bloqueos, destaca el cariño genuino recibido por parte de sus compañeros y su entorno.

  • Proyección laboral: Carolina es consciente de que este hito actúa como una carta de presentación inmejorable. El premio aporta una visibilidad estratégica que facilita la apertura de puertas y la captación de nuevos proyectos de mayor envergadura.

  • Un camino multidisciplinar: Su llegada al diseño de vestuario no fue lineal. Con raíces en la artesanía, la danza y el teatro, ha sabido canalizar todas esas influencias en su rol actual como productora artística dentro de la compañía Elefante Elegante, donde afirma haber encontrado finalmente su vocación.

Una mirada al futuro

Lo que define el estado actual de la pontesa es la serenidad. Atrás quedaron los miedos iniciales; ahora, cada nuevo reto se afronta desde la experiencia y con la seguridad de quien sabe que ya no camina sobre terreno pantanoso, sino sobre una base ganada a pulso con esfuerzo y creatividad.+

EL PROGRESO