Avolar se aprende en tierra firme. Es una de las máximas que rige la práctica del parapente. Quienes se inician en este deporte deben saber que la habilidad en el manejo de la vela se adquiere con los pies en el suelo, paso previo a poder controlarla en vuelo. Así se lo explican los instructores de la escuela del Club Parapente Ferrol (CPF) a sus alumnos. Y de ahí surgió la idea de Mara Filgueira, piloto del club, cuando aún era alumna, de organizar un campaonato. «Oín tantas veces dicir que facer campa era moi mportante, que pensei en facer un ‘campaonato’», explica esta parapentista de Noia, que contó con el apoyo del CPF.
¿En qué consiste un campaonato? Una serie de pruebas cronometradas, vela en mano, que se desarrollan en circuitos con obstáculos. Y aunque al podio se suben los participantes que consiguen los mejores tiempos, predomina el espíritu lúdico y formativo frente a la competición. Así lo demostraron la veintena de parapentistas que se inscribieron en la actividad que tuvo lugar el domingo, 19 de abril, en la explanada del Lago de As Pontes. Durante unas seis horas, y sin apenas descanso, completaron las distintas pruebas diseñadas por la organización. El sol marcó una jornada de deporte y diversión, con premios en categorías absoluta, femenina, de iniciación y pichichi.
El CPF contó con la colaboración de la Federación Aeronáutica Galega, el área de Deportes del Concello de As Pontes, la empresa Serra do Larouco (que aportó embutidos para los participantes) y Taxi Radia (que prestó apoyo logístico). Todos quedaron con ganas de repetir una experiencia que, además de entretenida y con risas garantizadas, resultó un magnífico ejercicio incluso para los parapentistas con más experiencia. «É unha sensación moi chula conducir un balón cara a unha portería enganchado a un parapente», comentaban los deportistas, tanto los que lograron marcar gol como los que se quedaron a unos pasos de la meta.

LA VOZ DE GALICIA
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