El derribo total del parque de carbones de la central térmica de As Pontes está cada vez más cerca. La enorme infraestructura, que contaba con 16 arcos que la convertían en la superficie diáfana cubierta más grande de España, ya suma solo cuatro en pie.
El 26 de enero arrancaron los trabajos de Lezama, la concesionaria del desmantelamiento de la central de Endesa, para derribar el parque de carbones y se abrió la última batalla desde algunos sectores, principalmente la Plataforma en Defensa do Patrimonio das Pontes, ahora asociación, para tratar de salvaguardarlo.
Ya había un par de solicitudes para que se declarase BIC y la obra llegó a pararse en un par de ocasiones. Primero fue el Concello el que solicitó la paralización basándose en futuros temporales y después fue la propia Xunta para evaluar su valor cultural e industrial.
Finalmente la Consellería de Cultura rechazó declararlo Bien de Interés Cultural (BIC), permitiendo continuar con su demolición.
Recurso de alzada pendiente
La Asociación do Patrimonio Industrial lamenta su destrucción y recuerda que interpuso un recurso de alzada contra esta resolución. Además, señala al Concello como «responsable político desta perda» por conceder la licencia para la obra y solicita un acuerdo antes de que la destrucción se complete.
EL PROGRESO
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